Crisis argentina subirá contrabando

Empresarios bolivianos

El presidente Evo Morales, junto con un grupo de empresarios bolivianos, manifestaron su preocupación ante posibles consecuencias de la crisis de Argentina, su país vecino y principal socio comercial.

El contrabando es la principal amenaza para el gobierno de Morales.

“Ahora hay que tener más cuidado con el tema del contrabando que es un tema permanente de conflicto (…) el hecho de que ellos hayan devaluado su moneda y nosotros la mantengamos a un nivel fijo, puede generar mayor contrabando de mercaderías de Argentina hacia Bolivia”, manifestó Gustavo Jáuregui, gerente de la Cámara Nacional de Comercio de Bolivia.

El presidente Evo Morales debatió esta situación en una reunión con el gabinete ministerial en el que se comprometió a evaluar los efectos ante la crisis de Argentina, asimismo pidió al equipo económico y productivo, asegurando que la próxima semana escucharán las propuestas para mitigar el impacto de la crisis del vecino país.

Argentina es uno de los principales mercados para el gas boliviano, sin embargo, por la crisis ya se registró una deuda de tres meses en el pago por este energético, por otra parte, las remesas de los bolivianos que residen en suelo argentino también registraron una considerable caída.

Álgida situación

La devaluación del peso, que ya es superior al 100% en lo que va de 2018, una inflación que rompió todas las expectativas y la caída de la actividad industrial, impulsaron al Ejecutivo a tomar medidas de ajuste cada vez más radicales.

Estas tienen su piedra de toque en el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), anunciado en mayo, y que ahora condiciona cualquier decisión en materia económica a fin de garantizar el desembolso total de los 50.000 millones de dólares pactados.

De hecho, esta semana y ante la escalada del dólar –que superó los 40 pesos– se anunciaron nuevas medidas económicas que incluyeron un impuesto a todas las exportaciones (hasta ahora solo existían para algunos sectores del agro) y un adelanto del dinero del FMI.

No obstante, y a pesar del respaldo de Donald Trump a Macri, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, no logró una respuesta positiva de la entidad financiera. Al menos, por ahora.

"No puedo dar tiempos. Pretendemos que sea votado en el 'board' de segunda mitad de septiembre", declaró Dujovne luego de reunirse con la titular del Fondo, Christine Lagarde. Por su parte, este viernes el presidente hablóen rueda de prensa y señaló que "el acuerdo con el FMI" va a "dar tranquilidad" pero también es necesario aprobar el presupuesto planificado para 2019.

Aquí se plantea la necesidad de colaboración de distintos actores políticos ya que este debe ser debatido en el Congreso Nacional, donde el oficialismo no tiene mayoría automática para sancionar la ley.

Malestar social

En este contexto, se empezaron a ver en Argentina emergentes de una crisis social todavía incipiente pero que puede estallar en cualquier momento. El mismo lunes que el presidente y sus funcionarios anunciaron nuevas medidas de ajuste en la ciudad de Buenos Aires hubo cacerolazos de protesta.

Rechazaban las propuestas para alcanzar el llamado 'déficit cero' –es decir que no se gaste más dinero del que ingresa a las arcas públicas–, entre las que se cuenta la reducción del Gabinete nacional que implicó la eliminación de ministerios históricos como Salud y Trabajo.

A su vez, en distintos puntos del país hubo intentos de saqueos a supermercados. El hecho más trágico se dio en la provincia de Chaco, al norte del país, donde Ismael Ramírez, de 13 años, murió de un balazo en el pecho en el marco de la represión policial. Por este motivo, la cúpula de las fuerzas de seguridad en esa ciudad fue desplazada en el transcurso de la semana.

Como contracara, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, denunció que estas acciones estaban planificadas por opositores. En entrevista con radio La Red, afirmó que hay "una especie de guerra de guerrillas, de estar por todos lados para generar incertidumbre", pero añadió que el Gobierno va a "responder con autoridad".

El fantasma de las crisis anteriores

La historia argentina está atravesada por crisis económicas cíclicas. El economista Martín Kalos había señaladodurante la primera corrida cambiaria de mayo que estas se deben, en parte, a que la estructura productiva "no ha cambiado en las últimas décadas e incluso se ha profundizado". Esto genera una "necesidad continua y perpetua" de dólares que cuando no pueden ser obtenidos por exportaciones, inversión extranjera directa o deuda, "se vuelve a entrar en crisis".

En esto coincide el sociólogo y profesor de la Universidad de Buenos Aires Rolando García. "La restricción externa no es algo que haya nacido con el macrismo sino que se arrastra a lo largo de los años y tiene que ver con las características de nuestra economía y su vínculo con el mercado mundial", explicó en comunicación telefónica. No obstante, aclaró que "nos encontramos frente a lo que sin duda va a ser una crisis de deuda", es decir, "la imposibilidad del Estado argentino de afrontar sus compromisos".

"Nos encontramos frente a lo que sin duda va a ser una crisis de deuda. Es decir la imposibilidad del Estado argentino de afrontar sus compromisos", dijo Rolando García, sociólogo y profesor universitario

"Eso no quiere decir que vamos a entrar en 'default' hoy, sino que el Gobierno montó una propuesta económica que exacerbó la ya presente fragilidad externa del modelo argentino", completó.

Ahora bien, el escenario actual ha llevado a distintas especulaciones sobre qué características puede tener en esta ocasión. La referencia más cercana es el año 2001, cuando el país vivió la peor crisis de su historia en el marco de una pobreza que rondaba el 50% y una desocupación que superaba el 20%.