Las 10 cosas urgentes que debe hacer el próximo Gobierno

Cara o cruz

Raúl Peñaranda U.

Considerando que las elecciones se aproximan y que el presidente Evo Morales no puede participar como candidato porque perdió el referéndum del 21F, el país ingresará a un período de transición. Incluso si Morales lograra postular, no ganaría en primera vuelta y perdería en la segunda, según las encuestas. Por lo tanto, excepto que suspenda los comicios, saldrá del poder.

Estas son, a mi criterio, las 10 cosas que de manera más urgente debe atender el próximo Gobierno:

1)      Recuperar y acrecentar los derechos de los pueblos indígenas, evitando que sean divididas sus organizaciones y corrompidos sus líderes. Cuando el Estado desee hacer una obra administrativa importante en sus territorios, tendría que respetarse escrupulosamente el derecho a consulta previa. El próximo Gobierno no debería, de ninguna manera, intentar gobernar excluyendo a los indígenas y a sus líderes. El próximo Gobierno debe mirar adelante, no a los modelos fallidos de antes de 2006.

2)      Dar los primeros pasos para una reforma sustancial de la salud. No puede ser que solo el 30% de la población tenga un seguro público de salud y que el resto dependa de sus ingresos para atenderse en un sistema privado precario y muchas veces ineficiente y de poca calidad.

El tratamiento de cáncer debe ser una de las prioridades, pero obviamente no la única.

3)      Enfrentar la reforma de la justicia. Se necesita jerarquizar la carrera judicial, hoy en manos, en general, de los abogados menos capaces. Se debe dotar de independencia tanto a jueces como fiscales, además de acrecentar notoriamente sus ingresos y los recursos materiales que requieren para hacer su trabajo. Se tienen que restituir los derechos de las personas, el debido proceso y, en general, el Estado de Derecho. Las libertades de prensa y de expresión tienen que ser nuevamente respetadas.

4)      Realizar una estrategia para decidir qué hacer con todas las obras inútiles realizadas por el Gobierno saliente. Las fábricas de urea, de azúcar, de papel, de computadoras, la planta separadora de líquidos, etc., o no funcionan o trabajan a un mínimo de su capacidad. Se necesitará hacer nuevas inversiones para reducir el volumen de trabajo de esas plantas para evitar que las pérdidas sean cada vez más onerosas. También habrá que ver cómo intentar que los estadios sin público, aeropuertos sin pasajeros, centros deportivos sin atletas, villas olímpicas sin agua potable, etc., puedan tener alguna utilidad.

5)      Anular la concentración de poder de la Presidencia en el gasto público y retomar las políticas, desechadas desde 2006, de descentralización y autonomía. El futuro Presidente no debería actuar como un alcalde, que entrega miniobras cada día, sino dejar que sean los propios municipios y gobernaciones las que administren esa plata. Chao el Evo Cumple.

6)      Negociar urgentemente los nuevos contratos de gas con Argentina y Brasil. La industria gasífera está por los suelos, no se han hallado nuevos campos de gas desde 2005. Las reservas han caído y el volumen de gas disponible para exportar es declinante. El Gobierno del MAS se benefició con los contratos firmados antes de su llegada al poder, y una vez que haya salido de él, nuevamente serán otros los que logren mejores condiciones.

7)      Junto con negociar nuevos acuerdos de gas será imprescindible diversificar la economía y restarles a las materias primas su importancia actual. El país se ha reprimarizado desde 2006. El próximo Gobierno, estableciendo políticas de defensa de la naturaleza, debe impulsar la agricultura orientada a la producción de alimentos, promover el turismo, intentar acuerdos de libre comercio para poder vender productos mínimamente industrializados, dar alicientes a los industriales nacionales y promover la capacitación técnica orientada a mejorar la productividad. No se podrá invadir las áreas protegidas para explotar materias primas o hacer represas.

8)       Enfrentar la monstruosa tramitología boliviana, que es, según estudios internacionales, la más grande del mundo. En Bolivia hasta el asunto más nimio requiere decenas de horas de atención en trámites caros, dudosos y complicados. Desde lograr permiso de construcción de una vivienda, hasta crear una nueva empresa, pasando por autorizaciones de exportación, Bolivia va a la cola del mundo, lo que se refleja también en que es el país con mayor informalidad a nivel internacional.

9)      Normalizar las relaciones diplomáticas con todos los países que la ideología masista alienó a Bolivia, como EEUU, Brasil, Argentina, Colombia, Perú, etc. e intentar aumentar con ellos las relaciones comerciales para promover el crecimiento de las exportaciones no tradicionales del país.

10)    Iniciar investigaciones para ver si los casos de Fondo Indígena, Quiborax, sobreprecios de construcciones, coimas, etc. ameritan procesos penales contra sus responsables o, más aún, juicios de responsabilidades. Si la respuesta fuera positiva, se debería dejar actuar libremente a la nueva justicia para ello.

Dos yapas: Establecer una comisión para determinar qué uso se le dará al actual Palacio de Evo y anular el 22 de enero como día feriado (para trasladarlo al 10 de octubre, fecha de recuperación de la democracia).

(*) Raúl Peñaranda U. es periodista / Twitter: RaulPenaranda1