Primo de Macri pagó sobornos en Argentina

Terremoto político no se detiene

Ángelo Calcaterra -primo del presidente Mauricio Macri- se presentó a primera hora de este lunes en los tribunales de Comodoro Py en el juzgado del juez Claudio Bonadio en la llamada causa de los cuadernos de la corrupción y admitió haber realizado "aportes a las campañas electorales de 2013 y 2015 del FpV".

Quien fue dueño de la constructora IECSA lo hizo tras conocerse que el ex gerente general de esa firma, Javier Sánchez Caballero, estaba negociando convertirse en el nuevo arrepentido de la causa. Apenas fue recibido por el fiscal Stornelli, Calcaterra pidió ser declarado "imputado colaborador", aunque aún no había sido formalmente imputado en el caso. Según fuentes judiciales, ya se firmó el acuerdo que debe homologar el juez Bonadio.

En el expediente, Calcaterra está apuntado ya que figura en los cuadernos de Centeno además de ser el entonces dueño de la empresa citada en varios tramos de los manuscritos del ex chofer Oscar Centeno, el primero en esta investigación en convertirse en imputado colaborador y quien consignó en ocho cuadernos el movimiento de coimas que según la Justicia, podrían superar los 200 millones de dólares.

“Calcaterra asumió que es verdad lo que dicen los cuadernos y que realizó aportes para las campañas de 2013 y 2015 del FpV”, explicaron a Clarín desde el entorno del empresario, y señaló que el monto “era menor a los 8 millones de dólares que le adjudican, fueron sumas menores".

La presencia del primo de Mauricio Macri en los Tribunales de Retiros, responde también al traslado de Sánchez Caballero que llegó muy temprano desde la sede de la Policía Montada en Cavia. Durante el fin de semana, permaneció allí junto a Juan Carlos De Goycochea, otro de los empresarios arrepentidos-.

Según señalaron fuentes judiciales, con el principal directivo de la que era su empresa preso y dispuesto a confesar, Calcaterra "tomó conocimiento de la causa y se puso a disposición de la Justicia ya que se encuentra mencionado en la causa como dueño de la empresa IECSA en aquel momento y designó como defensor a Ricardo Rosental".

Desde la defensa de Calcaterra, más temprano indicaron a Clarínque "se presentó espontáneamente en el Tribunal del señor Bonadio a colaborar con la investigación a los fines de hacer saber que en el marco de presiones recibidas a tal fin hizo aportes de dinero para campañas electorales". Ahora ese primer paso ya está cumplido.

Cerca de las 11 ya se había firmado el acuerdo que lo convertirá en imputado colaborador cuando el juez de la causa lo homologue. La fiscalía, en tanto, seguía negociando con Sánchez Caballero. ​

Sobre la declaración del ex gerente de IECSA, la defensa trabajó durante el fin de semana. La empresa tuvo a su cargo entre otras obras, la construcción del Soterramiento del Tren Sarmiento un contrato de 3.000 millones de dólares, además Calcaterra se presentó también ante el juzgado y "respaldará los dichos de su ex gerente", indicaron fuentes de la causa a Clarín.

El expediente inició con los ocho cuadernos en los que Oscar Centeno - ex chofer de Roberto Baratta-, volcó movimientos del “dinero ilegal" que provenían de las coimas, como calificó en la acusación el fiscal Stornelli.

Al momento de referirse al funcionamiento de la asociación ilícita “comandada por Néstor y Cristina Kirchner”, la Justicia determinó que “los recaudadores de la asociación ilícita contaron con la participación de empresarios que pagaron 35.645.000 dólares en un sinnúmero de oportunidades entre 2008 y 2015”. Es por ello, que para Stornelli y el juez Bonadio, esto permite “acreditar la permanencia en el tiempo de la organización ilícita”.

Cuando se realizó el megaoperativo de allanamientos y detenciones, Sánchez Caballero quedó imputado como partícipe de la asociación ilícita y desde el miércoles se encuentra con prisión preventiva.

La Justicia lo acusó de "realizar pagos por ODS SA y por IECSA SA que se concretaron en Machaca Güemes 351 en el garaje del hotel Hilton. Se le adjudica otro pago del 30 de junio de 2015 donde Néstor Lazarte -secretario de Baratta- retiró 1.500.000 dólares que le entregó Sánchez Caballero. Se le atribuyen trece fechas más en las que habría realizado pagos por 6.550.000 dólares bajo la misma modalidad.

Fue bajo esta imputación que se detuvieron a nueve empresarios y el primero en convertirse en imputado colaborador fue De Goycochea el ex gerente regional de Isolux que admitió haber pagado coimas “por la presión de Baratta para liberar los certificados de obras de la Usina de Río Turbio”.