Rescatan a 4 niños atrapados en una cueva

Tailandia y el mundo en vilo

Con más éxito del que se esperaban, como ha reconocido el propio gobernador provincial, las autoridades de Tailandia han logrado el domingo rescatar a cuatro de los doce niños que llevaban más de dos semanas atrapados en una cueva junto a su entrenador de fútbol.

«Después de 16 días, finalmente hemos podido ver las caras de los «Jabalíes», ha anunciado el gobernador, Narongsak Osottanakorn, refiriéndose al nombre del equipo en el que juegan los muchachos en Mae Sai, al norte del país en la frontera con Birmania.

De inmediato, un emocionado aplauso ha roto entre los cientos de periodistas que han venido de todo el mundo para seguir este drama que tiene en vilo al planeta.

Con un despliegue total de 90 buzos, 50 extranjeros y 40 tailandeses, los niños han sido sacados de los 600 metros de profundidad en que se encontraban.

En medio de una oscuridad casi total, tuvieron que atravesar cinco kilómetros de oscuras y peligrosas grutas, algunas inundadas y con cavidades de apenas de un metro de ancho.

A pesar de la dificultad del recorrido, los 13 buzos extranjeros y cinco tailandeses que llevaban a los muchachos ascendieron a la boca de la caverna varias horas antes de lo previsto.

Tras haber partido en su búsqueda a las diez de la mañana (cinco de la madrugada, hora peninsular española), se esperaba que estuvieran de regreso a las nueve de la noche (cuatro de la tarde en España).

Gracias a que en la cueva había bajado el nivel del agua hasta el mínimo de la última semana, el grupo pudo hacer la mayor parte del recorrido andando.

Bendecidos por la fortuna, los chicos también salieron airosos de las arriesgadas inmersiones que les esperaban en esta odisea subterránea con la diestra ayuda de los buzos.

Para ello, iban pertrechados con máscaras completas que les cubrían toda la cara y les permitían respirar con normalidad. 

Con dos buzos llevando a cada niño, y siguiendo la ruta agarrándose a una cuerda que les servía de guía, tuvieron que quitarse la bomba de oxígeno para pasar al otro lado en las cavidades más estrechas, como un hueco de solo 72 centímetros de ancho por 38 de alto.

Una compleja operación, y más en grutas donde no se puede ver nada por el fango y hay fuertes corrientes, que despertaba todos los temores por la corta edad de los muchachos, que solo tienen entre 11 y 16 años y han aprendido a nadar y bucear en los últimos días.

Dando buena cuenta de la peligrosidad de este trayecto, un buzo pereció el viernes en una inmersión durante los preparativos del rescate.

En buen estado

Desmontando tales miedos, el primer niño se adelantó al horario previsto y ha salido de la cueva a las 17:40 (12:40 en España), mientras que el segundo lo ha hecho diez minutos después.

Dos horas más tarde, emergían otros dos, todos por su propio pie y aparentemente en buen estado físico y psicológico.

En dos minutos, cada niño ha sido trasladado en ambulancia a los helicópteros que permanecían en las inmediaciones de la caverna para evacuarlos al hospital de Chiang Rai, la capital provincial, a 60 kilómetros.

Aunque se hallan todos a salvo, uno de ellos está siendo observado por los médicos. En medio de la confusión provocada por un sinfín de rumores, se habló incluso de que otros dos niños más habían atravesado ya la zona peligrosa de rutas, pero las autoridades no lo confirmaron.

Gran éxito

«Nuestra operación ha tenido más éxito del que esperábamos», se ha congratulado el gobernador, quien ha avanzado que el rescate continuará este lunes.

Antes, los buzos del dispositivo deben colocar nuevas bombonas de aire de reserva en las grutas del recorrido, donde los niveles de oxígeno han bajado por la presencia masiva de submarinistas.

Una vez repuesto el suministro de aire, lo que requiere unas diez horas de trabajo, el segundo equipo de rescate partirá en busca de los ocho niños que quedan y el adulto, de veinticinco años.

Al igual que en la primera expedición, el tiempo corre en su contra porque el domingo han vuelto las fuertes lluvias del monzón a esta región del país, que continuarán durante toda esta semana y podrían complicar la evacuación al elevar de nuevo los niveles de agua dentro de la cueva de Thang Luang.

Al anunciar durante la mañana del domingo el inicio de la misión, el gobernador regional había dicho que «hoy es el Día D», que se ha cerrado con éxito.

Después de dos semanas de incertidumbre y angustia por el destino de los doce muchachos y el entrenador de fútbol, sus padres pudieron por fin abrazar y besar ayer a cuatro de ellos.

Tailandia y el mundo respiran un poco más aliviados. Pero este lunes volverán a contener el aliento ante el rescate del segundo grupo, más peligroso aún si cabe por el diluvio que cae desde el domingo sobre Mae Sai.

Así lo ha asegurado este domingo el hasta ahora gobernador de la provincia y portavoz oficial del equipo de rescate, 

Narongsak Ossottanakorn, que no ha precisado el estado de salud de los rescatados ni sus nombres o edad. En todo caso, la misión «ha sido más exitosa de lo que esperábamos», ha celebrado.

Algunas fuentes habían asegurado que había seis rescatados, pero la cifra confirmada es cuatro.

Las labores de recate quedan ahora interrumpidas hasta el lunes y se reanudarán en un plazo de entre 10 y 24 horas, ha anunciado. El motivo es que la necesidad de los equipos de salvamento de reponer las bombonas de aire comprimido que han ido colocando a lo largo del recorrido hasta el punto donde fueron localizados el pasado lunes los miembros del equipo de fútbol y su entrenador, así como para evaluar la próxima fase del rescate.

Entre tanto, en la zona ha arreciado la lluvia monzónica, hasta convertirse en una espectacular tromba que podría hacer subir el nivel de las aguas dentro de la cueva y complicar este lunes el rescate de los que siguen atrapados.

Han salido los más fuertes

En el interior de la gruta, a unos cuatro kilómetros de la entrada, continúan después de quince días los otros nueve atrapados. Por ahora se ha sacado a los más fuertes, según las autoridades tailandesas.

Se trata de hacer salir a los que se encuentran en mejor estado para empezar con buen pie el rescate.

En esta primera fase del rescate han participado 18 buzos, cinco tailandeses y trece extrajeros. Ha comenzado a las diez de la mañana (cinco de la madrugada, hora peninsular española) y se ha desarrollado más rápido que la previsión anunciada en la mañana del domingo por las autoridades.

Se trata de una operación arriesgada, ya que los atrapados han de recorrer durante más de cinco horas un oscuro laberinto de grutas bajo el suelo tailandés.

Algunos de estos pasadizos solo tienen un metro de ancho. Además, deben pasar por una peligrosa cavidad inundada de solo 72 centímetros de ancho por 38 de alto que, al parecer, está anegada.

(ABC)