Goles y alcoholes

Justo y cabal

Alrededor de una cancha, de un televisor, una radio o un periódico que informa sobre el futbol, se viven momentos intensos de emociones. No en vano es el deporte del balompié, es pasión de multitudes.

Sucede en las ligas mayores como en las menores. Es decir, donde están los astros profesionales y los sencillos patea pelotas.

En las ligas menores criollas últimamente se cometen muchos excesos al calor de las pasiones futboleras, las mismas se han convertido de a poco en una excusa para embriagarse desmedidamente.

Mirando detenidamente alrededor de las canchas se pueden ver que suceden cosas increíbles, que van desde los puestitos que venden traguitos hasta los bares donde se viven los terceros tiempos de los partidos, sin árbitros, ni descuentos de tiempos, menos de tarjetas de amonestación, ni de expulsión.

Como ahora el futbol ya no solo es un deporte para varones, en las tribunas esa igualdad de género también es notoria, por igual hombres y mujeres están con la pasión del fútbol.

Los bares de mala muerte alrededor de las canchas tienen nombres relacionados con el futbol, “el trancazo, la cachañita, el golazo, el triunfo”, y en fin todo lo que el ingenio puede crear para atraer a los futbolistas y a los hinchas para que maten el tiempo después del partido generalmente con dos chelitas para refrescarse, las cuales milagrosamente se multiplican hasta la docena.

Que en las ligas zonales hay buenos jugadores sin duda los hay, pero también los más son los buenos bebedores. Así hay muy poco de rescate para un futbol competitivo o profesional, hay que ver las cifras de promoción de los barrios, sale uno que otro futbolista a las ligas mayores casi todos quedan estampillados a los pies de los tragos.

Sucede en la mayoría de las canchas de futbol, solo hay que mirar con detenimiento, en las ligas mayores también existe el problema quizás es más caro y elegante que en las ligas menores pero el mal de los tragos y el futbol es casi endémico.

Como evitarlo, de repente la respuesta inmediata es muy complicada, pensamos que la solución es parte de muchos procesos integrados de desarrollo humano que se han ido deteriorando a partir de un descuido de la gestión pública de Gobernaciones y Municipios.

Es posible que en algunos lugares el control y los impactos negativos sean mejores que otros, pero no estamos opinando sobre la excepción si no sobre la regla general.

Hace poco en la ciudad la ciudad del Alto  se vivió uno de los peores episodios de estas historias que se dan en todas partes, los futbolistas e hinchas embriagados hasta las patas, armaron una gresca de san quintín a la llegada de los efectivos policiales y municipales.

Los ebrios no respetaron ningún uniforme, ni verde olivo ni azul de los guardias municipales, por igual les repartieron golpes, palos y piedras sobre las humanidades de las autoridades.

El triste espectáculo tuvo como saldo varios heridos y detenidos por estos escándalos generados por la pasión del futbol e incentivados por el calor de los tragos.

Las autoridades por ahora pese a todo han comprometido que seguirán trabajaran en el control de venta de alcoholes etílicos cerca de los campos de futbol, se espera que así sea, por que erradicar de raíz esta mala costumbre de beber alrededor de las canchas es poco menos que misión imposible.

El control de venta de alcoholes será sin duda una difícil tarea, sin embargo habría que ser drásticos en los horarios de funcionamientos de las canchas, para que la gente no se emborrache dentro de sus graderías.

Si esto se respeta y poder convertir en una norma de comportamiento social quizás con éxito por el buen ejemplo que se generaría. Hay que pensar en gestiones de desarrollo humano impulsados desde los niveles departamentales y municipales para evitar estos desbordes de malas costumbres y violencias.

Si no se hace algo pronto y rápido que no solo vaya por la represión, las violencias, los heridos y los detenidos en las celdas sumaran en las estadistidisticas en lugar de restar, en estas lamentables historias de goles y alcoholes.

GRACIAS Y HASTA LA PROXIMA CUANDO VUELVA PARA HABLAR JUSTO Y CABAL.